viernes, 21 de noviembre de 2008

Vigilemos nuestros Recursos, ¿a donde van?

Recursos Minerales

Venezuela posee gran variedad de yacimientos minerales, los cuales se distribuyen con mayor profusión en el Escudo de Guayana, al sureste del país. En esta área se localizan importantes depósitos de hierro, bauxita, oro, diamantes, caolín, barita y manganeso. En el área norte de Venezuela se sitúan importantes yacimientos de carbón, níquel, zinc, cobre, plata, plomo, arenas silíceas y cromo. Especies minerales como titanio, platino, plomo, wolframio, dolomita, fluorita, mica, estaño, cobalto, talco, grafito, mármol, mercurio, magnesita, vanadio, cianita, bismuto, bentonita, asbesto, niobio y tierras raras están siendo explotadas, aunque sin cuantificación, como prospectos mineros. Actualmente, más de 30 minerales y otras sustancias relacionadas son objeto de explotación con fines económicos a nivel nacional.



El hierro constituye el mineral metálico de mayor importancia en nuestro país. Los Capuchinos catalanes, quienes llegaron a nuestro país en 1724, explotaron el mineral en la Guayana venezolana. Testimonio de esto lo constituye las ruinas de la hacienda Santa Rosa de Nuevo Mundo, situada a 23 Km. al suroeste de Ciudad Bolívar, las minas de Capapuy o minas frailescas, en las cercanías de Upata y los vestigios de la existencia de la Forja Catalana, cerca de las minas de Nuevo Mundo. Fuera del contexto colonial, el primer hecho relativo a la industria del mineral del hierro lo constituyó el otorgamiento del Ejecutivo Federal de una concesión en 1883, situado en el antiguo Territorio Federal Delta Amacuro. Sin embargo, su explotación en forma racional en gran escala se inició en el año de 1950 en las minas del Pao y en 1954 en Cerro Bolívar. Ambos yacimientos fueron explotados por concesionarios transnacionales hasta 1974 cuando ocurrió la nacionalización de esta industria por parte del gobierno venezolano.

Los primeros depósitos de Oro de Venezuela se asocian con una mineralización hipotermal tipo Au-Fe-W que afectó gran parte de la región central del Escudo de Guayana, principalmente el Grupo Pastora y en él a la Formación El Callao. Como consecuencia de la gran extensión de esta zona metalogénica, depósitos secundarios de Oro en aluviones y eluviones son abundantes a todo lo largo de las regiones oriental y central del Escudo de Guayana. De las regiones mineralizadas con Oro primario, la zona de El Callao ocupa un lugar preponderante. Esta región ha sido centro de producción aurífera desde la época de la Colonia en el siglo XVIII. En el cuadrilátero aurífero de El Callao, han sido explotadas más de 230 vetas de cuarzo, pirita aurífera y Oro nativo.

Por su parte, los depósitos de níquel se asocian con rocas ultrabásicas serpentinizadas de la Cordillera de la Costa. Todos los depósitos y manifestaciones estudiadas son del tipo laterítico. Hasta el momento, en nuestro país no se han ubicado depósitos primarios de níquel asociados con sulfuros de origen magmático. Las rocas ultrabásicas en el norte de Venezuela forman dos fajas definidas a lo largo de la Cordillera de la Costa y Serranía del Interior. La faja norte se extiende desde Margarita pasando por el norte de Caracas hacia el oeste, al norte de las montañas de Puerto Cabello-Santa María (Estado Yaracuy); la segunda faja se extiende desde la península de Araya-Paria, en dirección, en dirección oeste pasando por la cuenca de Santa Lucía, Charallave, Loma de Hierro, Villa de Cura, San Juan de los Morros, Tinaquillo y Cabimba. Fuera de esta dos fajas, se encuentran peridotitas serpentinizadas en la Península de Paraguaná (Cerro Santa Ana), a lo largo del frente montañoso de la Serranía del Interior y al norte del valle río Yaracuy. Las grandes masas de Loma de Hierro y Tinaquillo son las únicas intrusiones que han sido estudiadas sistemáticamente para determinar reservas y tenor de las menas de níquel.

Los depósitos de Bauxita y lateritas alumínicas en Venezuela están todos asociados con niveles de laterización de rocas graníticas y de carácter básico del Estado Bolívar, especialmente gabros y diabasas. A partir de la Segunda Guerra Mundial, se inició la búsqueda de Bauxita, tanto por parte del Gobierno Nacional, como por compañías privadas. En mayo de 1951, se descubrió el primer yacimiento de Bauxita de relativa importancia: el cerro El Chorro, localizado en Guayana, lo cual dio motivo para declarar los cinco Distritos más orientales del Estado Bolívar como Zona de Reserva Nacional para las menas bauxíticas. La bauxita constituye la mena del aluminio, metal de imprescindible valor en la industria metalúrgica.

Concentraciones importantes de manganeso se ubican en el Escudo de Guayana, y todas se asocian genéticamente con procesos de laterización sufridos por rocas magnesíferas originales. Hasta el momento se han detectado tres tipos de manifestaciones de manganeso en el Escudo Precámbrico. Este mineral reviste gran importancia al emplearse como aleación con el hierro en la fabricación del acero.

Estudios geológicos realizados a lo largo de la Cordillera de la Costa, la Sierra de Perijá y del Sistema Andino han demostrado numerosas manifestaciones de cobre, especialmente sulfuros, la mayoría de los depósitos son de pequeña magnitud y constituyen grandes yacimientos como los que existen en Chile, Perú, México o los Estados Unidos de América. El conocimiento de la existencia de cobre en Venezuela, se remonta a la época de la Colonia, cuando fueron explotados yacimientos de cobre en Los Teques, Villa de Cura, Chacao, las famosas minas de Cocorote, así como también las minas de Aroa, las cuales se descubrieron en el año 1605. Estas últimas se comenzaron a explotar en 1632 en forma muy irregular, debido a los numerosas disputas que se plantearon alrededor de su propiedad, hasta que esta se vinculó a la familia Bolívar y posteriormente al propio Libertador Simón Bolívar y sus hermanas. Respecto a las primeras, es poco lo que se conoce sobre las actividades que tuvieron durante la Colonia.

Venezuela cuenta con importantes depósitos fosfáticos del Cretáceo y del Terciario Superior, los cuales se encuentran bajo minería con miras a producir materia prima para la industria de los fertilizantes y petroquímica. Se han ubicado depósitos comerciales de fosfatos en Falcón, Zulia y Táchira, y algunas manifestaciones en Lara, Mérida y Trujillo. Muy posiblemente, en vista de sus características litológicas, la extensa Formación Querecual del Oriente del país puede poseer secuencias fosfáticas.

Con respecto al talco, uno de sus principales yacimientos se encuentra a 15 Km. de Yaritagua, Edo. Yaracuy (Cabimba y Agua Fría); el talco de estas localidades es esteatita, y aparentemente constituye parte de un yacimiento complejo que se extiende hacia el Estado Cojedes. Existen evidencias de talco en los Estados: Aragua, Nueva Esparta, Lara, Bolívar, Táchira y Carabobo.

La bentonita, mineral esencial en los lodos de perforación, es además empleada en la industria de la construcción, elaboración de cerámicas, elaboración de refractarios, materias plásticas y colorantes, celulosa, papelería, arenas de fundición y la siderúrgica, en la preparación de jabones y el área de perfumería. En la agricultura se utiliza para preparar fungicidas e insecticidas, también en los productos farmacéuticos y así muchísimos empleos diversos. En Tinaquillo, Estado Cojedes, se ha encontrado una extensa zona con material bentonítico, depósitos que están asociados con alteraciones de rocas básicas de los complejos de Tinaquillo y están formados por una mezcla de bentonita y otros productos de alteración.

Aún cuando muchos de los drenajes activos de los grandes ríos del Estado Bolívar, especialmente ubicados en la región central y oriental, presentan arenas negras con alto contenido de Titanio principalmente en la forma de ilmenita (hierro titanado: FeTiO3), hasta el momento el único depósito de titanio en Venezuela que se ha delimitado, investigado y evaluado, se asocia con rocas anortosíticas del Complejo de San Quintín, Estado Yaracuy, ubicado a más de 25 Km. al noreste de San Felipe.

Aunque Venezuela cuenta con importantes fajas de evaporitas, no se han localizado depósitos de roca sal en nuestro país sin embargo, toda la explotación es consecuencia de excelentes salinas ubicadas en la región oriental: Estado Anzoátegui (Boca de Uchire, Píritu y Hoces), Estado Sucre (Salina del Rey, Garrapata y Araya) y Estado Nueva Esparta (Pampatar y Coche); y en la región occidental: Estado Zulia (Sinamaica, Salina Rica, Ancón de Iturre y Oribor) y en el Estado Falcón (Las Cumaraguas, Bajarigua, Mitare, Cujisal, La Enramada, El Palo, Tiguadare, Guaranao, El Pico, Yacuque, Sauca, San Juan de los Cayos, Cayo Sal y Golfete de Coro).

En Venezuela, el plomo y el zinc se suelen presentar asociados tanto en depósitos hidrotermales como en depósitos vulcanogénicos. En otras condiciones, tal como sucede en Lara, Sucre, Zulia y parte del Estado Mérida, el plomo se presenta exclusivamente solo, asociado con minerales de manganeso, bario o con una intensa carbonatización. El yacimiento más importante se encuentra en la localidad de las Tapias, 10 Km. al sur de la población de Bailadores (Estado Mérida), y 140 Km. al sur de la orilla meridional del Lago de Maracaibo. La mineralización de Bailadore es una veta controlada por una falla geológica de tensión que corta la Formación Mucuchachí del Paleozoico inferior.

Venezuela posee importantes cuerpos pegmatíticos en los estados Cojedes, Barinas, Táchira, Mérida y Trujillo, pero la producción comercial de feldespato asociado con pegmatitas, se realiza sólo en los estados Cojedes y Barinas.

Los carbones presentes en Venezuela son jóvenes y de débil coquificación, pero pueden usarse con éxito en la industria siderúrgica, mezclados con carbones importados de mayor calidad, y se encuentran ubicados en las siguientes zonas carboníferas: Cuenca Carbonífera del Estado Zulia, Faja Carbonífera de Guárico Nororiental, Zona Carbonífera de Aragua Meridional, Cuenca Carbonífera de Naricual en Anzoátegui, Zonas Carboníferas del Estado Táchira (área de Lobatera y zona de Rubio), Región Carbonífera de Santo Domingo, Zonas Carboníferas del Estado Falcón. Las reservas de éste corresponden a un volumen de 6.800 millones de toneladas métricas.

Las arcillas en nuestro país se encuentran en el Estado Lara (principalmente arcillas blancas), y arcillas caoliníticas en el Estado Mérida en la zona de Santa María del Caparo. Las mayores reservas conocidas de arcillas blancas y de alfarería se encuentra en la región septentrional del país. Los depósitos de arcillas blancas ubicados en el Estado Lara, zonas de El Papagallo, El Tanque, Curiga, El Retén, Copeyal, Quíbor, Guárico, Laguna Barbacoas y Anzoátegui, tiene reservas superiores a los 8 millones de toneladas, estos depósitos son típicamente sedimentarios y se prestan para una extensa minería a cielo abierto, de ellos se explotan los de Quíbor, Curigua, Guárico y Barbacoas, para suministrar de materia prima a la industria de la porcelana, cemento y cerámica. Las arcillas de alfarería se encuentran especialmente en los estados Lara, Yaracuy, Aragua y Miranda, y los de la Cuenca de Santa Lucía y de Guarenas-Guatire por sus grandes reservas, buena calidad de la mena y cercanía de los centros de consumo, revisten gran importancia para el desarrollo de las industrias de la construcción en esta región del país.

Con la excepción del Escudo de Guayana, Venezuela posee importantes depósitos de calizas ubicadas a lo largo de su geografía, los cuales se asocian con las extensas cuencas que cubrieron a Venezuela desde el Cretácico Medio hasta el Pleistoceno. Muchas de las secuencias estratigráficas han sufrido un intenso metamorfismo como sucede en la Cordillera de la Costa, transformando las calizas originales en mármoles. Otras secuencias, como las ubicadas en Falcón, se presentan como extensas capas asociadas con depósitos comerciales de fosfatos, dolomita y arcillas. Los depósitos venezolanos de calizas sustentan importantísimas industrias tales como: construcción, fertilizantes, alimentos para animales, marmolería, cal, siderurgia, pintura, fibras sintéticas, caucho y papel, tanto en el centro como en las zonas orientales y andinas, de hecho, Venezuela es uno de los países con mayor producción y consumo de caliza. En la región Central, Distrito Federal, Estado Miranda, Carabobo, desde Petare hasta Valencia, existen grandes yacimientos de calizas cristalinas, pertenecientes a las Formaciones Antímano, Las Mercedes, Las Brisas (Grupo Caracas), encontrándose en explotación en las zonas de Baruta, El Encantado, Macaracuay, La Vega, Carayaca, Cagua, Bárbula, La Victoria, Los Guayos, Valencia y Taguayguay, a fin de suministrar material a la industria de la construcción. En el Estado Aragua existen depósitos de los denominados Morros que van desde Villa de Cura hasta Ocumare del Tuy, siendo los principales: Morros de San Juan, Morros de San Sebastián. Muchas de las secuencias estratigráficas han sufrido un intenso metamorfismo como sucede en la Cordillera de la Costa, transformando las calizas originales en mármoles. Otras secuencias, como las ubicadas en Falcón, se presentan como extensas capas asociadas con depósitos comerciales de fosfatos, dolomita y arcillas. Los depósitos venezolanos de calizas sustentan importantísimas industrias tales como: construcción, fertilizantes, alimentos para animales, marmolería, cal, siderurgia, pintura, fibras sintéticas, caucho y papel, tanto en el centro como en las zonas orientales y andinas, de hecho, Venezuela es uno de los países con mayor producción y consumo de caliza. Los depósitos de calizas de nuestro país se asocian con diferentes niveles estratigráficos, pero fue en el Cretáceo y el Mioceno cuando la depositación se hizo intensa. Esto se evidencia con los enormes depósitos comerciales asociados con el Grupo Cogollo en el occidente y la Formación El Cantil en el oriente del país. Ambas formaciones tipifica al cretáceo y quizás poseen las reserva más importante de Venezuela, tanto por su extensión como por su calidad. Con relación al Mioceno, enormes depósitos de calizas de óptima calidad afloran extensamente a lo largo de Falcón septentrional y oriental, constituyendo la materia prima de varias fábricas de la construcción. En la región Central, Distrito Federal, Estado Miranda, Carabobo, desde Petare hasta Valencia, existen grandes yacimientos de calizas cristalinas, pertenecientes a las Formaciones Antímano, Las Mercedes, Las Brisas (Grupo Caracas), encontrándose en explotación en las zonas de Baruta, El Encantado, Macaracuay, La Vega, Carayaca, Cagua, Bárbula, La Victoria, Los Guayos, Valencia y Taguayguay, a fin de suministrar material a la industria de la construcción. En el Estado Aragua existen depósitos de los denominados Morros que van desde Villa de Cura hasta Ocumare del Tuy, siendo los principales: Morros de San Juan, Morros de San Sebastián.

Venezuela posee importantes depósitos de arenas silíceas asociados con formaciones sedimentarias que van en edad desde el Terciario muy inferior hasta el Pleistoceno. La mayoría de estos depósitos, los cuáles abundan en los Andes, Región Oriental y los estados Falcón, Lara, Guárico, están bajo activa producción, nutriendo a importantes industrias del vidrio, cerámica, sanitarios, detergentes, fundición, cemento y acerías del país. Los principales depósitos de arenas silíceas, tanto por sus reservas como por su edad, se ubican en Falcón nororiental, Lara suroccidental, Monagas central, Trujillo y la región meridional del Estado Táchira. El Estado Guárico posee una de las reservas potenciales de menas silíceas más importantes del país, incluyendo las arenas cuarcíticas que se asocian con el Miembro Galeras de la Formación Quebradón.

En Venezuela no se han localizado depósitos epitermales vetiformes de estaño o depósitos diseminados de este mineral en centros volcánicos, tales como los que abunda en Bolivia y en el norte de Argentina. Las manifestaciones de Sn, Nb y Ta parecen constituir las clásicas mineralizaciones asociadas con complejos graníticos y pegmatíticos. La zona noreste del Territorio Federal Amazonas, hoy Estado Amazonas, y la región suroccidental del Distrito Cedeño, hoy Municipio del Estado Bolívar, constituyen una de las áreas metalogénicas de Sn, Nb, Ta, Ti y Fe más interesantes del país.


Recursos Energéticos

Desde las primeras décadas del siglo XX, el petróleo ha jugado un papel decisivo en los destinos de la nación. Este recurso ya conocido y empleado por los indígenas precolombinos a partir de los rezumaderos o "menes" se convertiría más tarde en el motor impulsador de la economía de Venezuela y factor primordial de cambios. Actualmente las reservas de petróleo alcanzan 76.800 millones de barriles.


La primera referencia sobre petróleo en tierras venezolanas en la literatura universal se debe al cronista Gonzalo Fernández de Oviedo en 1535, cuya voz latina lo denotaba para aquel entonces como stercus demonis. Esta sustancia empleada por los aborígenes para calafatear embarcaciones se destinaría más tarde en manos de los conquistadores para iluminación, preparación de armas, y con fines medicinales. En la segunda mitad del siglo XVII los menes fueron objeto de la ambición de bucaneros ingleses y franceses en sus innumerables viajes por el Caribe contra el poderío de la Corona Española.

La explotación más o menos sistemática de los menes comenzó a partir de la segunda mitad del siglo XIX y se sistematizó luego entre los años 1911 y 1916, concentrándose en las cercanías de estos rezumaderos. En la región zuliana se perforaron con éxito los pozos exploratorios de campo nuevo Bababui-1 y Zumaque-1, siendo Mene Grande el primer campo gigantesco descubierto en Venezuela. La importancia del petróleo para Venezuela no sólo reside en su principal fuente de ingresos fiscales sino además por ser el energético de mayor uso como rubro de la dinámica interna del país. El consumo energético se sustenta en un 58% de los derivados del petróleo concentrándose principalmente en los sectores industrial y transporte. La actividad petrolera genera el 80% de los ingresos fiscales y el 70% del ingreso nacional de divisas. Con apenas el 0,7% del área terrestre, Venezuela posee el 5,8% de las reservas probables de petróleo del mundo y el 2,5% de las de gas natural las cuales alcanzan un volumen de 146,8 billones de pies cúbicos.

A lo largo de unos 700 kilómetros al norte del río Orinoco, en la denominada Faja Petrolífera del Orinoco, Venezuela dispone de una inmensa reserva de crudos pesados y extrapesados, la más grande conocida hasta el presente. Con el objeto de aprovechar esta inmensa reserva la industria petrolera venezolana ha puesto en práctica el método del Flujo Anular para el transporte del crudo, el proceso HDH para su mejoramiento y refinación, así como la Orimulsión®, un nuevo combustible para plantas de generación de electricidad. Dada la abundancia de sus recursos en hidrocarburos, Venezuela ocupa la sexta posición entre los productores mundiales de petróleo y la séptima entre los exportadores. Sus principales mercados son Estados Unidos, Centroamérica, el Caribe y Europa. Los ingresos petroleros en ochenta y dos años de operaciones a gran escala son USD 383 millardos.

El 64% de la energía eléctrica es generada por caídas de agua. El potencial hidroeléctrico asciende a 83.433 MW. La capacidad instalada se corresponde a 57.850 gigavatios-hora con un consumo racional de 46.828 gigavatios-hora. A pesar de las altas inversiones que requiere la producción hidroeléctrica, su desarrollo se ha visto como un importante proyecto nacional y ha permitido, entre otras cosas, liberar un significativo volumen de combustibles líquidos para la exportación. Con respecto al carbón, las reservas demostradas superan los 15,7 x 103 petajoules. A pesar de esta considerable cifra, el uso de este combustible fósil en el desarrollo interno del país es más bien reducido. La producción carbonífera de unos 1,04 petajoules anuales está dirigida especialmente a los mercados internacionales. El desarrollo de las minas de carbón a cielo abierto localizadas en la parte occidental del país permitirá elevar la producción a 6,25 petajoules anuales.

lunes, 17 de noviembre de 2008

De Hitler a Bush

por Dr. Federico Fasano Mertens*
Del incendio del Reichstag al martes negro 11 de setiembre, pasando por la demolición de la ONU y el Lebensraum petrolero, culminando con la formidable blitzkrieg dirigida por la Luftwage más mortífera de todos los tiempos para ocupar Irak. ¿Habrá acaso también una nueva Cancillería en ruinas?



La familia Bush. De izauierda a derecha: Barbara y George Bush senior, en sus brazos George W. con botas rojas de cowboy; sus abuelos Dorothy y Prescott Bush.
Photo Credit: George Bush Presidential Library







El señor embajador de los Estados Unidos de Norteamérica en Uruguay, Martin Silverstein, hace unos pocos días me envió un comunicado acusando al diario La República, publicación que me honro en dirigir, de carecer "de toda medida de integridad periodística" por comparar a su presidente, George Bush con el canciller del Tercer Reich alemán, Adolfo Hitler.

No pude contestarle antes porque el acto de piratería internacional que su país cometió al atacar con la más formidable maquinaria de matar que recuerde la historia universal, a un pueblo indefenso y casi desarmado, me obligó a destinar más tiempo que el rutinario en la preparación de las ediciones especiales sobre la matanza. También me encontraba ocupado en hacer condenar penalmente a torturadores uniformados que fueron entrenados en EEUU y que me estaban calumniando, tarea esta que llevé a cabo con éxito en estos días.

Cuando el embajador me visitó hace no mucho tiempo en mi despacho comenté con mis colaboradores que él era el embajador de EEUU más inteligente, perspicaz y humorista que había conocido. "Por fin -dije-, un representante del imperio con el que se puede discutir ideas fuera de los insulsos y aburridos clichés con que nos intoxican en las reuniones que nos toca compartir".

Pero, lamentablemente para el embajador, su sagacidad no le impidió la desdicha de tener que representar al presidente 43 de su nación, George Bush (hijo), un fanático paranoico, intoxicado de mesianismo, con menos luces que una babosa, borracho de poder como antaño fue borracho de alcohol y condenado legalmente por ello el 4 de setiembre de 1976 cuando conducía ebrio y a toda velocidad su automóvil, amonestado también por el famoso predicador Graham que le dijo: "Quien eres tú, para creerte Dios", militante de la Christian Right, la derecha cristiana tejana y sudista, un racista enamorado de la pena de muerte, sobre todo contra los negros, en fin, el peor presidente norteamericano de la última centuria, el que mayores tragedias desencadenará sobre su propio pueblo, la contracara del homo sapiens, la encarnación del homo demens.

Y además misógino, como buen racista. Nadie puede olvidarse de las humillaciones públicas a las que somete a su esposa Laura Bush. No es fácil de olvidar el malestar de Laura cuando el presidente explicó a la prensa que su esposa no lo estaba acompañando ese día "porque ha llovido y ella necesitaba barrer la entrada, porque mañana recibiremos al presidente de China, Jiang Zemin, en nuestro rancho de Crawford (Texas)".

Su compatriota, el anciano escritor Kurt Vonnegut no dudó en calificarlo del "más sórdido y patético golpista de opereta que es dable imaginar".

Pero vayamos al corazón del incidente. Que se quede el embajador de EEUU con su patética desventura de tener que defender al más delirante de los habitantes de la Casa Blanca y a mí con el honor de procesarlo con las armas de la palabra.

El tema es la comparación entre Adolfo Hitler y George Bush.

Obvio es que existen diferencias. La primera de ellas es que el criminal de guerra, genocida del pueblo judío y del pueblo soviético, ganó por abrumadora mayoría los comicios alemanes, mientras que el criminal de guerra, genocida del pueblo iraquí llegó al poder en forma fraudulenta, en medio del mayor escándalo electoral de la historia norteamericana.

Desde el punto de vista teórico la comparación entre Bush y Hitler es correcta. Los cientistas han definido al nazismo como la dictadura terrorista del capital financiero en expansión. Bush al ponerse al margen de la ley e invadir a una Nación indefensa que no lo agredió, para quedarse con su riqueza petrolera, la segunda mayor del mundo, y anunciar que después le seguirán otras Naciones petroleras, se acercó a la definición de dictadura terrorista del capital financiero. Aunque no le guste aceptarlo.

George Bush ya llevaba en sus genes la raíz nazi.

Su abuelo, Prescott Bush, era socio de Brown Brothers Harriman y uno de los propietarios de la Unión Banking Corporation. Ambas empresas jugaron un papel clave en la financiación de Hitler en su camino hacia el poder alemán. El gobierno norteamericano ordenó el 20 de octubre de 1942 la confiscación de la Unión Ranking Corporation propiedad de Prescott Bush e incautó además la Corporación de Comercio Holando-Estadounidense y la Seamless Steel Corporation, ambas administradas por el banco Bush-Hamman. El 17 de noviembre de ese mismo año, Franklin Delano Roosevelt confiscó, por violación a la ley de comercio con el enemigo, todos los bienes de la Silesian American Corporation administrada por Prescott Bush. El bisabuelo de nuestro George, el guerrero de Dios, Samuel Bush, padre del nazi Prescott Bush, fue la mano derecha del magnate del acero Clarence Dillon y del banquero Fritz Thyssen, quien escribió el libro I Paid Hitler (Yo financié a Hitler), afiliándose en 1931 al partido nazi (Partido Obrero Nacional Socialista Alemán).

Y si el señor embajador tiene alguna duda sobre la espuria alianza de los Bush con Hitler le ruego leer el lúcido ensayo de Víctor Thorn. Dice Thorn: "Una parte importante de los cimientos financieros de la familia Bush fue constituida por medio de su ayuda a Adolfo Hitler. El actual presidente de Estados Unidos, así como su padre (ex director de la CIA, vicepresidente y presidente), llegaron a la cumbre de la jerarquía política norteamericana porque su abuelo y padre y su familia política ayudaron y alentaron a los nazis". Todo esto sin contar las estafas y desfalcos de la familia Bush por cuatro millones y medio de dólares al Broward Federal Savings en Sunrise, Florida, o la estafa a millones de ahorristas del Banco de Ahorros Silverado (Denver, Colorado).

Bisabuelo nazi, abuelo nazi, padre que no tuvo tiempo de ser nazi porque ya Hitler se había suicidado en los jardines de la Cancillería en ruinas, aunque se benefició de la fortuna mal habida de sus ancestros.

Pero no condenemos a nuestro homo demens por sus genes siniestros.

Juzguémoslo sólo por sus obras. Y comparemos. Sólo comparemos.

¿Cómo cree el señor embajador, que el delirante cabo austríaco alcanzó la suma del poder público? Porque Hitler llega al poder en elecciones limpias pero se encuentra con la Constitución de Weimar que le impone límites que su omnipotencia le impide aceptar. Planifica entonces el incendio del Reichstag y en una sola noche es ungido el decisor de la guerra o la paz.

¿No le resultan conocidos esos hechos al señor embajador?

La criminal demolición de las Torres Gemelas trajeron los mismos lodos que el incendio del Reichstag.

Obviamente no voy a cometer la osadía de afiliarme a la tesis de los que acusan al grupo belicista bushiano de haber orquestado esa masacre o no haberla impedido cuando sabían que se preparaba.

No hay pruebas contundentes para tamaña afirmación aunque sí, múltiples indicios de negligencia culpable o vastas sospechas que son alimentadas por una férrea censura, sin precedentes en la democracia norteamericana moderna.

Algún día, cuando el pueblo norteamericano recupere totalmente la libertad de información e investigación sobre el martes negro del 11 de setiembre, hoy acotadas por la ley patriótica aprobada con el único voto en contra de una mujer, símbolo de la dignidad nacional norteamericana, se podrá saber por qué desoyeron los numerosos indicios y huellas dejadas por todo el país anunciando el magnicidio. Se podrá saber por qué demoraron 80 minutos en despegar los aviones militares para interceptar las aeronaves secuestradas cuando de inmediato se supo que los aviones comerciales que habían despegado de Boston habían sido secuestrados y se dirigían a Washington, cuando el manual prevé la intervención de la Fuerza Aérea en caso de secuestros, en menos de 5 minutos.

Se podrá saber por qué se ocultaron los restos del presunto avión que impactó en el Pentágono. Se podrá saber por qué el director del servicio secreto paquistaní inmediatamente después de reunirse en Washington con Tenet, el jefe de la CIA norteamericana, dispuso, y así lo informa el diario conservador The Wall Street Journal, que Islamabad girara a EEUU la suma de cien mil dólares para Mohammed Atta, jefe del operativo suicida contra las Torres Gemelas de Nueva York. Sobre este dato aterrador está prohibido investigar al suspenderse las libertades civiles en EEUU a partir de la Ley Patriótica.

Se podrá saber, en fin, por qué 15 de los 21 integrantes de los comandos suicidas eran originarios de Arabia Saudita, el principal aliado de los EEUU en el golfo Pérsico. No había ni un sólo iraquí. Ni por casualidad.

Pero más allá de las sospechas, no hay duda que el descontrolado presidente número 43 de EEUU, ungido en elecciones fraudulentas, en medio de una impresionante recesión sin salida a la vista, con el más bajo nivel de popularidad inicial en un mandatario, pasó a dominar todo el escenario, a recibir poderes inconcebibles en una democracia, siendo coronado Emperador vindicator para lavar la afrenta que los bárbaros infringieron a su pueblo.

El incendio del Reichstag americano del 11 de setiembre brindó la gran oportunidad de su vida a George Bush.

La peor victoria electoral en EEUU de un presidente desde 1876 hasta nuestros días se transformó en la mayor posibilidad histórica recibida por belicista alguno para imponer al mundo el nuevo orden norteamericano.

Así como Hitler lo primero que hizo fue rodearse de una pandilla de fascinerosos como él, fanatizados por el poder de la fuerza, como Goering, Goebels, Himmler, Mengele, Eichman, el presidente texano buscó la coraza protectora de una guardia de hierro, por momentos más belicista que él, que le impiden la tentación de la duda y que portan como él una marca en el orillo: todos son petroleros. El vicepresidente Dick Cheney estuvo en el grupo Halliburton Oil, el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld en la petrolera Occidental, la Consejera de Seguridad Nacional, la solterona despiadada Condoleeza Rice, que por una broma de la vida su nombre significa "con dulzura", integró el directorio de Chebron y tiene buques petroleros con su nombre. También la secretaria del Interior, Gale Norton está vinculada al petróleo como Bush padre también lo estuvo en el grupo petrolero Carlyle y el actual presidente Bush hijo en la Harkins Oil.

Este quinteto de la muerte que rodea al guerrero Bush, una verdadera mafiocracia, al igual que el quinteto que se fusionó con Hitler, se nutrió de una Biblia muy especial.

En este caso la filosofía de Hegel, Nietzsche, Schopenhauer, que le dio vida y pasión al creador del holocausto del siglo XX fue sustituida por especímenes menos cultos y de menor prosapia intelectual, pero más pragmáticos para el Hitler del siglo XXI.

¿Cuáles son los autores de cabecera de esta pandilla belicista?

El bostoniano Henry Cabot Lodge afirmando que "en el siglo XIX ningún pueblo igualó nuestras conquistas, nuestra colonización y nuestra expansión y ahora nada nos detendrá". Marse Henry Watterson declarando que EEUU es "una gran república imperial destinada a ejercer una influencia determinante en la humanidad y a modelar el futuro del mundo como no lo ha hecho nunca ninguna otra nación, ni siquiera el imperio romano".

O Charles Krauthammer quien hace muy poco, en 1999 escribió en The Washington Post: "EEUU cabalga por el mundo como un coloso. Desde que Roma destruyó Cartago ninguna otra gran potencia ha alcanzado las cimas a las que hemos llegado. EEUU ha ganado la guerra fría, se ha puesto a Polonia y a la República Checa en el bolsillo y después ha pulverizado a Serbia y Afganistán. Y de paso ha demostrado la inexistencia de Europa".

O Roberto Kaplan señalando que "la victoria de los EEUU en la segunda guerra mundial, al igual que la de Roma en la segunda guerra púnica, la convirtió en una potencia universal".

O el conocido historiador Paul Kennedy explicando que "ni la Pax Británica, ni la Francia napoleónica, ni la España de Felipe II, ni el Imperio de Carlomagno, ni siquiera el Imperio romano pueden compararse al actual dominio norteamericano. Nunca ha existido una tal disparidad de poder en el sistema mundial".

O el director del Instituto de Estudios Estratégicos Olín de la Universidad de Harvard, profesor Stephen Peter Rosen afirmando que "nuestro objetivo no es luchar contra un rival, porque éste no existe, sino conservar nuestra posición imperial y mantener el orden imperial".

O el inefable Zbigniew Brzezinski declarando que "el objetivo de EEUU debe ser el de mantener a nuestros vasallos en un estado de dependencia, garantizar la docilidad y la protección de nuestros súbditos y prevenir la unificación de los bárbaros".

O el Presidente Wilson declarando en pleno Congreso de la Unión que "le enseñaría a las repúblicas sudamericanas a elegir buenos diputados".

O el célebre Billy Sunday quien definía a un izquierdista latinoamericano como "un tipo con hocico de puerco espín y un aliento que haría huir a un zorrino", agregando que si él pudiera "los amontonaría a todos en prisiones hasta que se les salieran los pies por las ventanas".

Escuchemos ahora al actual vicepresidente de los EEUU Dick Cheney y al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, que junto con Dulzura Rice, forman el triángulo belicista, más temible que el de las Bermudas.

Dijo el vicepresidente Cheney ante esta guerra santa: "EEUU no tiene que enrojecer por ser una gran potencia y tiene el deber de actuar con fuerza para construir un mundo a imagen de EEUU". Mientras que el jefe del Pentágono fue más claro, por si no lo entendimos. Rumsfeld dixit citando la frase preferida de Al Capone: "Se consigue más con una palabra amable y un revólver que con sólo una palabra amable".

Este lenguaje que nutre la epidermis y las neuronas de Bush es un lenguaje encrático, autoritario, intimidante que conduce inevitablemente a la perversión moral del fin justificando los medios. La característica esencial del lenguaje de la banda Bush, similar al lenguaje nazi, es la simplificación, el reduccionismo y la intimidación. El lenguaje de este grupo depredador es un lenguaje esquemático, emocional, cargado de prejuicios que incita a la exaltación de los sentimientos más nobles del pueblo. No tengo dudas que Bush se nutre del lenguaje nazi.

Bush no cree, como Hitler, en el Estado de Derecho que no es el Estado que posee leyes sino el Estado que se somete, él mismo, al imperio de la ley y no puede transgredirla por ninguna causa, y menos aún por la razón de Estado. En nombre de la razón de Estado o de la Patria o de la seguridad nacional se han cometido crímenes abominables.

¿Qué diferencia entre el edificio intelectual de Bush y el de Hitler, existen en el escenario de la razón de Estado? No creo que muchas. Salvo diferencias de estilos, épocas y magnitud de fuerza y poder.

El discurso de la banda Bush es el discurso del amo y del esclavo. No hay diferencias con el discurso de la pandilla hitleriana.

Uno es más amable que el otro. Aunque la historia está probando que el menos amable fue menos mortífero.

Civilización, barbarie, pacificación de los bárbaros, pueblo elegido y de ahí a la raza elegida un solo paso. En fin ¿no nos hace acordar todo esto al sicópata del bigotito?

Y hablando del bigotito, es aleccionador el relato que un influyente asesor de seguridad que vive en Washington le contó a la revista argentina "Noticias": "Para bien o para mal, George Bush Jr. es el hombre indicado para esta guerra. Nació para esto. La potencia que le viene de adentro lo hace temblar. Cuando uno está hablando con él en su despacho parece que se va a comer al que tiene enfrente. Se sienta en el borde del sillón, casi sin apoyarse y mueve los brazos como si no supiera qué hacer con ellos. Necesita acción".

Vaya imitación de la gestualidad del dictador nazi. Aunque nunca es lo mismo la flema de un vaquero texano pistola al cinto que la de un teutón cuasi epiléptico que se atraganta con su furia y escupe al hablar y gesticular. El cuerpo de Bush no escupe al hablar. Su alma, sí escupe, odio y violencia y genera terror. Mas no le importa. Debe haberse aprendido el "oderint dum metuant" del emperador Calígula ("Dejen que nos odien, basta con que nos tengan miedo").

La incontinencia emocional de Bush ya es un clásico y como el Adolfo, no admite un NO. Su esposa Laura Bush recordó a la prensa que la primera vez que le dijo a su esposo que no le gustaba uno de sus discursos, éste, muy enojado, chocó su auto contra el muro de entrada del garage de su casa.

Se siente como el numen nazi, un enviado de Dios, a quien convoca en cuanta oportunidad se presenta. Decretó que todas las reuniones de su Gabinete se inicien con una oración religiosa. Y dice haber consultado a Dios para atacar a Irak despreciando la posición de la mayoría de las naciones del planeta y del 90% de los seres humanos. Trata de imitar al presidente William McKinley invadiendo Filipinas para evangelizar a los nativos y culpando a Dios que le dio la orden de entrar a patadas en ese país.

Otra coincidencia en estas vidas paralelas, que hubiera hecho la delicia de Plutarco, es que Bush y Hitler se hubieran salvado de ingresar a la galería de los grandes bufones de la historia, de haber tenido un sicoanalista a mano. A ambos un buen sicoanalista les habría ayudado a canalizar su libido hacia menesteres más normales, sublimando el único afrodisíaco que tanto Hitler como Bush conocen, que es el poder omnímodo y cruel sobre los demás.

Sigamos viendo las similitudes entre el guerrero de la raza aria y el guerrero de Dios como bien calificara Telma Luzzani, al exaltado texano.

Bush proclama urbi et orbe la guerra preventiva. Dwight Eisenhower en 1953 no dudó al respecto: "La guerra preventiva es un invento de Adolfo Hitler, francamente yo no me tomaría en serio a nadie que me viniera a proponer una cosa semejante".

Pero ¿guerra preventiva contra quién? Bien es sabido que la primera víctima de una guerra es la verdad. Y Bush lo primero que hace para fabricar su guerra preventiva, tras el incendio del Reichstag, es mentir a lo Goebels a un grado tan primitivo que nadie terminó creyéndole algo. Primero dijo que Irak apoyaba a Al Qaeda. Cuando se comprobó el odio irreconciliable entre Saddam Hussein y el ex empleado de EEUU, Osama Bin Laden, Bush apeló a incluir a Irak en la corriente fundamentalista musulmana. Difícil de creer en el país más laico del mundo árabe. Apelaron entonces a la existencia de armas de destrucción masiva. Afirmaron que Irak no iba a permitir las inspecciones y cuando las permitió, aseveraron que no iba a dejar entrar a la ONU en los Palacios y otros lugares preservados. Cuando también se reveló que tal negativa era falsa, dijeron que las armas estaban bien ocultas. Finalmente no encontraron ni una sola. Cuando todos los argumentos fueron sepultados pidieron la renuncia o el exilio de Saddam Hussein y admitieron la única verdad real: queremos ocupar el territorio iraquí pese a quien pese y decidir quién lo va a gobernar. Democracia planetaria que le dicen. La misma operación de desinformación que Hitler lanzó contra Checoeslovaquia, Austria y Polonia. Las mismas excusas que iban cambiando a medida que se derrumbaban.

Otra similitud es el desprecio por la comunidad internacional y por la opinión pública mundial. Hitler destruyó la Sociedad de Naciones creada en 1919. Bush hizo trizas las Naciones Unidas, concitando en su contra la mayor oposición a un país desde la fundación de la ONU: 170 países no apoyan la guerra contra sólo 30, la mayoría de éstos sin peso alguno y procedentes de la desarticulada Unión Soviética, que se venden al mejor postor. A Bush, como a Hitler, no lo paró ni la mayor derrota diplomática de los EEUU desde que se fundó la ONU. A Hitler jamás le importó el odio y el rechazo de los pueblos del mundo entero. Bush intenta superar al teutón. Las manifestaciones en su contra sin precedentes en el planeta, son música guerrera para sus oídos wagnerianos. Lo enfrenta el espíritu de Seattle que fundó en 1999 el movimiento antiglobalizador y pacifista más imponente de la historia universal. Nada lo detiene.

Indignaba ver el destrato de que hacía objeto al jefe de inspectores de la ONU, Hans Blix, con sus 75 años a cuestas, nacido en la maravillosa y helada Uppsala de la Suecia socialdemócrata, un digno seguidor de las tradiciones democráticas del mártir, Olof Palme.

El desprecio hacia la gente y sus derechos es el motor de su humanismo. Escuchemos al mariscal Goering en el juicio de Nuremberg: "Naturalmente la gente común no quiere la guerra, pero después de todo, son los dirigentes de un país los que determinan la política y siempre es un asunto sencillo el arrastrar al pueblo. Ya sea que tenga voz o no, al pueblo siempre se le puede llevar a que haga lo que quieren sus gobernantes. Es fácil. Todo lo que uno debe hacer es decirles que están siendo atacados y denunciar a los pacifistas por su falta de patriotismo y porque exponen el país al peligro". Fue el nazi Goering el que lo dijo en 1945, no fue George Bush. La diferencia entre Goering y Bush es que el nazi lo dijo en alemán y Bush lo dijo en inglés. La invasión de una nación soberana que no lo agredió necesitaba una legitimación ética aunque ilícita: derrocar al tirano Hussein e imponer a sangre y fuego un gobierno democrático y popular. Suena lindo, aunque la comunidad internacional y sus normas sea el precio que haya que pagar. Pero no es cierto. Nadie duda que Saddam Hussein es un dictador siniestro que ha asesinado a su pueblo y que su partido socialista Baath, de socialista no tiene nada. Pero quién puede creerle a Bush que va a instaurar la democracia iraquí cuando sus predecesores menos nazis que él, invadieron y ocuparon durante años y años naciones soberanas e instalaron dictaduras feroces que defendieron contra sus propios pueblos como Somoza en Nicaragua, Duvalier en Haití, Trujillo en República Dominicana. Tanto como los regímenes títeres y despóticos que impusieron los nazis en los países que ocuparon, incluida la Francia antigaullista del mariscal Petain.

Así como Hitler invadió Europa en busca de su Lebensraum, de su expansión territorial y de las urgentes materias primas que necesitaba para el desarrollo alemán y la construcción del nuevo imperio germano que vengara la afrenta del Tratado de Versalles, Bush va en busca también de su propio Lebensraum. Un Lebensraum que en el mundo globalizado de hoy no se mide más por kilómetros de territorios físicamente ocupados sino por el dominio económico y político que se ejerce sobre ellos dirigido a distancia desde los centros financieros internacionales.

Los objetivos del nuevo Hitler son múltiples. En primer lugar apoderarse del tanque de gasolina del capitalismo mundial que no otra cosa es el Golfo Pérsico. Bush sabe que en 10 años el petróleo que produce su país, locomotora productiva del mundo, se agotará irremediablemente. En 40 años no existirá más petróleo en el planeta. Es una carrera contra reloj. Según Statistical Review disminuye en forma alarmante el descubrimiento de reservas energéticas. La última década creció sólo un 5% contra el 45% de la década anterior. El 65% de las reservas están ubicadas en Medio Oriente. EEUU consume 20 millones de barriles por día de los 77 millones que se producen a diario en el mundo, de los cuales sólo 10 millones es producido por los propios norteamericanos, que dependen de los demás para seguir siendo una potencia imperial. El objetivo del ataque a Irak, segunda reserva mundial de petróleo, es controlar esos depósitos, controlar su precio y controlar su producción. Qué armas ocultas ni qué otra cosa. Como dice Galeano, si Irak produjera rabanitos en lugar de petróleo, ¿a quién se le ocurriría invadir ese país?

Para Bush el petróleo está servido. Falta sólo tomarlo. No sabe aun que puede atragantarse.

La segunda jugada de Bush es disciplinar a su aliado, Arabia Saudita, primer productor mundial de petróleo y máxima reserva energética del mundo, cuyos precios no le sirven a EEUU. El tercer objetivo como reveló en febrero de este año el subsecretario de Estado, John Bolton, es invadir a Irán y a Siria, que forman junto con Corea del Norte el "eje del mal", y si la coyuntura es favorable, incluir a Libia en el santa santorum. El cuarto paso es destruir la OPEP y apoderarse de los combustibles fósiles del mundo. Si no expropia los fósiles y no encuentra a tiempo alternativas energéticas, el capitalismo norteamericano deberá modificar el modelo de consumo de su pueblo y con ello puede perder el punto de apoyo de su hegemonía mundial. El quinto objetivo son los suculentos negocios de la reconstrucción de Irak sobre el que se lanzaran muchas de las 500 transnacionales que dominan el mundo, la mayoría norteamericanas. No menos importante es el sexto objetivo, que se nutre en las enseñanzas de lord Keynes, utilizando la industria bélica para superar la honda recesión en que está hundida la economía norteamericana, con crecimiento cero. No olvidemos que una guerra se gana no cuando se impone la supremacía militar sobre el adversario sino cuando se obtienen los réditos económicos que son la razón última de su desencadenamiento.

No podemos dejar de mencionar un último objetivo y quizás el más importante de esta guerra: imponer la supremacía del dólar frente al euro que en los últimos tiempos le está dando una paliza al dólar en frentes inesperados, poniendo en peligro el privilegio del peso norteamericano en la comercialización del crudo. El dólar se depreció en los últimos meses con relación al euro, un 17%, cifras inimaginables desde la creación de la moneda única europea. Incide en esta depreciación la decisión iraquí de pasar 10 billones de dólares de sus reservas a la moneda común europea, provocando un sismo en el dólar. Esta es otra de las razones del ataque a Irak, intentando que un gobierno títere haga retornar los 10 billones de dólares iraquíes al área del dólar. También Rusia está operando el petróleo en euros y además Irán y varios países de la OPEP están analizando si también abandonan el dólar y se pasan al euro. Los economistas estiman que si esto ocurre se producirá una depreciación inusitada del dólar, desplomándose el valor de los activos norteamericanos, acercando al gigante con pies de barro a un colapso económico como en la década de los 30.

La invasión tiene su antecedente más raigal en la necesidad de un nuevo reparto del mundo al fracasar los acuerdos de la tríada (EEUU, Europa y Japón) en 1998 en la reunión de la OCDE en París y en 1999 en la reunión de la OMC en Washington. No hubo acuerdo en el reparto del mercado mundial asediado por la disminución del porcentaje del Producto Mundial Bruto que llegó hasta el 50% concentrado en las manos de la tríada y sus transnacionales al finalizar el siglo. El fracaso del neoliberalismo en seguir manteniendo la máxima tasa de explotación de las naciones dependientes, la fatiga y la decadencia de la hegemonía unipolar y la posibilidad no muy lejana de una crisis mundial que transforme a la arrogante dominación de hoy en una hegemonía en harapos, se encuentra en las raíces de este acto de piratería internacional.

Europa no aceptó los términos del reparto y embistió con su euro. EEUU replicó con la razón de las bestias y si logra el control de los lagos negros tendrá crudo barato y abundante mientras sus aliados lo recibirán caro y en cuentagotas haciendo sufrir a sus economías.

Ese es el plan guerrero. La misma razón de dominio económico que lanzó a Hitler en los brazos de Marte, al grito de "ocupar, administrar, explotar". De ahí a que Bush pueda cumplirlo hay un gran trecho. Sobre todo teniendo en cuenta que esta guerra por primera vez la afrontará económicamente solo. La anterior invasión a Irak, legitimada por la comunidad internacional, la pagaron todas las naciones. Esta invasión ilícita, crimen de lesa humanidad contra el mundo civilizado, la pagará sólo EEUU y un pequeño porcentaje, la Inglaterra del renegado Blair. Y es mucho dinero. Suficiente como para desestabilizar aún más al dueño de la maquinita de fabricar dólares, instalada en el Departamento del Tesoro de la nación más endeudada del planeta: los EEUUde Norteamérica.

Trazados los objetivos reales, Bush y su banda de halcones patentaron la estrategia militar nazi: la famosa "Blitzkrieg" con que los nazis asolaron Europa, en la modalidadde guerrarelámpagoconataquescombinados de divisiones enteras de tanques Panzers apoyados por oleadas de aviones y piezas de artillería. Los tiempos cambiaron y la blitzkrieg nazi se transformó en hiperblitzkrieg norteamericana, pero la modalidad inventada por los mariscales de Hitler es la misma que aplica Bush, aunque con una potencia de fuego mil veces superior.

Otra similitud es la desproporción de fuerzas. La invasión nazi a Checoeslovaquia o a Polonia donde la caballería polaca se enfrentaba a los tanques alemanes y era diezmada previamente por la aviación, no es nada comparado con el poder de fuego infernal de la más poderosa trituradora tecnológica de la historia. Es como si los polacos se defendieran con hondas frente a la Luftwage de Goering. En la primera invasión a Irak, los iraquíes tuvieron 120 mil bajas contra sólo 137 norteamericanos muertos y 7 desaparecidos. Salvo la Guardia Republicana de Saddam, el resto del ejército iraquí son famélicos campesinos sin entrenamiento, ni tecnología, ni armamento adecuado, el que se enfrentará a más de 300 mil soldados entrenados año tras año para matar sin dudar.

¿Qué puede hacer un país que tiene un presupuesto militar de 1.400 millones de dólares contra otro que destina 400.000 millones de dólares anuales en sus Fuerzas Armadas? Y por si fuera poco Bush acaba de pedir otros 75.000 millones de dólares para la propina de esta masacre. Promete a cambio que el botín de guerra compensará con creces la inversión.

Antes de comenzar la matanza el ejército iraquí fue desangrado como se hace con los toros de lidia por los piqueteros apenas entran en la arena, para que el matador corra menos riesgos. Una década de sanciones económicas, de embargos, carente de repuestos, sin aviones, con escasos tanques, con pocas baterías antiaéreas y sólo equipado con los viejos fusiles de asalto AK 47, ha puesto de rodillas al toro iraquí. El torero sólo tiene que hundir su espada hasta el fondo y esperar la agonía.

Las últimas noticias del frente, sin embargo, revelan que desangrado y todo, el toro está dispuesto a vender cara su vida.

El vagabundo vienés devenido en profeta de la raza aria, Adolfo Hitler, embistió sin respetar los grandes tesoros de la humanidad, destruyendo ciudades prodigiosas, culturas irrecuperables y fantásticos monumentos creados por el hombre a lo largo de los siglos.

Imitando al protegido de su familia, George Bush entra a sangre y fuego en la cuna de la humanidad, en el Mesos Potamos que así se llamaba Irak hace 8 mil años, "tierra entre ríos", donde se fundó el primer estado, la primera civilización agraria y se inventó la escritura cuneiforme. En la tierra de la legendaria biblioteca de Nínive, la de la Torre de Babel, la de los jardines colgantes de Babilonia, entre el Eufrates y el Tigris, Bush se lanza inmisericorde en la primera guerra preventiva del siglo XXI.

Deberá responder también por los tesoros culturales que arrase. Su homo demens tendrá que rendir cuentas al homo sapiens. Como Hitler la tuvo que rendir ante la historia y sus secuaces ante Nuremberg.

El señor embajador de los EEUU en Uruguay, dice en su comunicado contra el diario LA REPUBLICA, que está consternado por la comparación de su presidente con Hitler, explicando que lo que está haciendo Bush en Irak es lo mismo que hizo EEUU al liberar a Europa del nazismo. Creo que es un insulto a la inteligencia comparar al brillante creador del New Deal, Franklin Delano Roosevelt, con este energúmeno del poder que en nombre de las ideas mata las ideas, pero con los hombres adentro.

Roosevelt ingresó a la guerra con la legitimidad que le daban todos los pueblos que se enfrentaron a la barbarie nazi, el primero de ellos el pueblo soviético que ofrendó en el altar del Moloch germano, 30 millones de sus mejores hombres, mujeres y niños, que dieron su vida para cambiar el curso de la guerra, hasta ese momento victoriosa para el Tercer Reich.

Bush hace lo mismo que Hitler no lo mismo que Roosevelt. Bush viola todas las leyes internacionales, se enfrenta a las Naciones Unidas e invade al igual que Hitler a una nación cuasidesarmada que no lo agredió en momento alguno.

Conviene precisar además ante la afirmación de que EEUU liberó Europa y más allá de la heroica entrega de vidas de los soldados norteamericanos en guerra con el Führer alemán, que el ingreso a la conflagración fue muy tardío, casi al final del conflicto cuando ya Alemania estaba desgastada por la resistencia soviética que enfrentó sola al 95% del potencial bélico nazi concentrado en el frente oriental. EEUU fue el único beneficiado con la segunda guerra mundial. Durante y después del conflicto. Durante, como bien explica Heinz Dieterich en LA REPUBLICA, porque desarrolló lejos de los campos de batalla su industria y agricultura aumentando los salarios reales de 1941 a 1945 en un 27% generando 17 millones de nuevos puestos de trabajo y ofreciendo en 1944 más productos y servicios a su población que antes de la guerra.

Y después de la guerra cobró diez por uno su participación, y en Yalta se erigió como la potencia más fuerte del planeta, desplazando a Inglaterra, aunque temiendo a la Unión Soviética, su nuevo contrapeso histórico.

Y así como decimos que es un insulto comparar a Bush con Roosevelt conviene precisar que tampoco confundimos a los padres fundadores de la democracia norteamericana, esos héroes de la libertad, a George Washington, a Abraham Lincoln, a Thomas Jefferson, con este pedagogo del crimen, patán de la muerte, que al hablar por televisión no puede ocultar el gesto taimado de los cobardes. Charles De Gaulle, ese valiente rebelde de la Francia antinazi, le preguntaba al gran filósofo Jean Guitton. ¿Qué es la cobardía maestro? Y ese nido de sabiduría le contestaba: "La cobardía, general, es buscar la aprobación y no la verdad; las condecoraciones y no el honor, el ascenso y no el servicio; el poder y no la salud de la humanidad". ÁQué bien se le aplica esta respuesta a nuestro nuevo Hitler que dice defender los derechos humanos de los iraquíes mientras se especializa en convertirlos en desechos humanos!

Qué nos puede extrañar esta conducta en un gobernante que se resiste a salvar al planeta de la devastación negándose a firmar los protocolos de Kyoto aprobados unánimemente por la comunidad internacional. Un gobernante que rechazó el control de armas bactereológicas porque estimó que el acuerdo para evitar la proliferación de estos arsenales era perjudicial para su país. Un gobernante que exige a las naciones independientes que firmen un documento en el cual renuncian a su derecho a juzgar a ciudadanos norteamericanos por delitos cometidos en el extranjero. Un gobernante que se niega a firmar y a participar en la Corte Penal Internacional creada recientemente por la comunidad mundial para juzgar los crímenes de lesa humanidad. En este rechazo a una institución aprobada por más de 190 países y sólo 7 en contra coincidió su voto con el del invadido Irak quien tampoco quiere que exista en el mundo una Corte Penal integrada por 18 juristas independientes para impedir legalmente que se sigan cometiendo los crímenes de guerra que tanto los gobiernos de EEUU y de Irak han cometido.

Qué se puede esperar de un gobernante que en su propio país, cuna de tradiciones democráticas, ha suspendido los derechos civiles, ha instaurado la censura, las listas negras, la eliminación del habeas corpus, derecho por el que dieron la vida tantas generaciones, imponiendo los juicios clandestinos, las cárceles secretas y el delito de opinión, aproximando a su sociedad a la noche negra del macartismo más anacrónico.

Pese a todo logra hoy una importante mayoría silenciosa en su propio país a favor del horror de la guerra, en medio de un gigantesco apagón intelectual en la sociedad norteamericana, empujada por la desinformación, la deformación de la realidad como sistema, el legítimo dolor del ataque criminal contra las Torres Gemelas que segó la vida de 4 mil seres humanos, y por un nacionalismo atizado por el tartufo de la Casa Blanca. El nacionalismo y el falso patriotismo es otro de los eslabones que unen a Bush y a Hitler. Ese tipo de nacionalismo es el último refugio de los canallas y se apoya en la cultura de los incultos.

Albert Einstein lo describía bien: "El nacionalismo es una enfermedad infantil, el sarampión de la humanidad".

Pero ya comienza a crecer, desde el pie, desde la raíz, un movimiento popular, en las mejores tradiciones civilistas del pueblo norteamericano, para expresarse en las grandes ciudades, para parar con la energía moral que da la razón, a este asesino serial que está construyendo la mayor iniquidad bélica de las últimas décadas.

Y el pueblo norteamericano, aunque lentamente, comienza a comprender que "la libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre".

¿Quién se anima a parar a este sicópata? Es la pregunta que circula por todo el planeta.

Las Naciones Unidas no pudieron. La OTAN tampoco. Sus aliados europeos fueron desairados y humillados.

Pero, desde el fondo mismo de la historia comienza a incubarse el antídoto. Todos los imperios y sus profetas se han ido deslizando de victoria en victoria hacia su derrumbe final. Y este imperio y su emperador, al que poco le importa ganarse la mente y los corazones de los pueblos del mundo, que es sordo o finge demencia ante la inmensa rebelión del sentido común, ante ese gran aullido de las sociedades surgido del vientre exasperado de las multitudes que se han lanzado a las calles en todo el mundo clamando por la paz y el cese de la matanza, no tendrá finalmente más remedio que entender que en esta cruzada, al vencedor sólo le pertenecerán los despojos.

Los hombres como Bush creen que los crímenes se entierran. Está equivocado. Los sobreviven.

La gente está harta de violencia. Harta de las vendettas miserables de unos contra otros. Y quiere poner fin al tiempo de los asesinos. Y si la llevan a callejones sin salida, reaccionará.

El discurso siniestro del amo y del esclavo termina casi siempre con la ferocidad del esclavo que ya nada tiene que perder. Espartaco dixit.

La protesta no cede en todos los rincones del planeta. No ha habido un imperio tan huérfano de apoyo como el que encarna hoy este morfinómano del poder.

Y este inmenso movimiento mundial contra Bush sólo comparable al movimiento mundial contra Hitler, tiene a su favor el clásico estrabismo de los mesiánicos, que les impide ver la realidad. El estrabismo es una disposición viciosa de los ojos por el cual los dos ejes visuales no se dirigen a la vez al mismo sujeto. Ven la realidad deformada.

El murmullo de millones puede transformarse en el brazo que pare esta locura.

No hay que tenerle miedo a estos gigantes que ignoran las leyes de la historia. Aplican la astucia más que la inteligencia. Ello los remite al mundo dinosáurico. Esos gigantescos animales que desarrollaron cuerpos enormes y una cabeza diminuta. Cuando vino la hecatombe sus pequeñas cabezas no pudieron inventar la mutación. Sí lo hicieron los mosquitos.

Hay un refrán alemán que refiriéndose a Hitler decía que "cuando veas a un gigante, examina antes la posición del sol, no vaya a ser la sombra de un enano". No sabemos aún cuánto de gigante y cuánto de enano tiene nuestro nuevo Hitler.

Recuerden a Gandhi, ese incendio moral que alertó a las conciencias. Sólo con su voz y su conducta por la no violencia puso de rodillas al mayor imperio de su época.

Gandhi decía que lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena. Ese silencio hoy no existe.

Todos los pueblos, de los países ricos y de los países pobres, gobernados por la derecha o por la izquierda, todos, todos, con excepción del que habita en el país agresor, que comienza ya a desperezarse, han tomado conciencia de que por primera vez en el siglo XXI la guerra como una cruzada irracional puede cambiar la humanidad. Sabe que una guerra injusta es una catástrofe que paraliza el encuentro del hombre con la humanidad. Y une sus manos planetarias para decirle al sicario de la Casa Blanca, que hay una vida y una raza menos sórdida que la suya. Y que vale la pena ponernos de pie para defenderla. Esa es mi respuesta, señor embajador.
Dr. Federico Fasano Mertens
Director del Diario La Republica, 1410 AM Libre y TV Libre.

jueves, 6 de noviembre de 2008

La muerte del Dolar

En momentos de crisis, BBC Mundo mira al futuro para analizar las alternativas globales al dólar.

Estamos viviendo un caos económico. En riesgo están bancos, casas, trabajos y negocios. Y curiosamente, lo único que parece seguir estable es el dólar.

Es un símbolo y una palanca del poder y el liderazgo de Estados Unidos (EE.UU.) y es la medida estándar para hacer las cuentas de gran parte de la actividad económica mundial. Además, en tiempos de crisis, a menudo parece un refugio.

Pero mirando a largo plazo, algunos expertos creen que esta crisis podría marcar un punto de inflexión en la fortuna del dólar, al acelerar una caída de poder que si bien se viene dando desde hace varios años, recientemente ha tomado impulso.

"Creo que la crisis financiera actual va a acelerar el fin del dólar como reserva monetaria mundial", considera Avinash Persaud, jefe de Intelligence Capital Limited.

"Por primera vez vemos que en los mercados financieros cuesta dinero servir de aval ante un impago del gobierno de Estados Unidos".

"Un privilegio desmesurado"

Persaud se pregunta si la combinación del costo de las guerras en el extranjero y los planes de rescate nacional no se estarán leyendo como "una carga demasiado pesada" para EE.UU.

Pero si el dólar pierde su estatus de moneda reserva se terminaría lo que en muchos sentidos ha sido una enorme ventaja para EE.UU.

Así que para el gobierno estadounidense vivir más allá de sus medios simplemente no es una opción. Ahora que el resto del mundo pide dólares, todo lo que EE.UU. tiene que hacer es seguir acuñándolos.



Esto les permitiría hacer cosas que ningún otro gobierno podría imaginar: un poder que los rivales de Estados Unidos han denunciado a lo largo de la historia como "un privilegio desmesurado".

A principios de la década de los 70, el secretario del Tesoro, John Connally, llegó incluso a decirle brutalmente al mundo que el dólar "es nuestra moneda, pero es su problema".

La reticencia del euro

Desde entonces, Europa ha desarrollado su propia moneda, el euro, que ha asumido un rol global.

A medida que su poder fue creciendo frente al del dólar, logró desafiar la glamorosa reputación de la moneda estadounidense.

Hasta las "top models"

de Nueva York empezaron a pedir contratos en euros.

Pero los líderes europeos no ansían que su moneda se convierta en la abanderada de la reserva mundial.

"Europa tiene una gama de ambiciones mucho menos amplia que la de Estados Unidos", dice David March, un banquero que acaba de terminar un libro en el que sigue atentamente el nacimiento del euro.

Así que, ¿podrá una potencia económica emergente como China proveer la moneda global potencialmente sucesora del dólar?

"Guerra fría" monetaria

Actualmente China carece de la apertura de mercados y de las instituciones necesarias para sobrellevar ese rol. Pero Avinash Persaud puntualiza que hace un siglo se hacían comentarios desdeñosos de ese mismo tipo sobre Estados Unidos.

EE.UU. no tuvo un banco central hasta 1913 y sin embargo en pocas décadas el dólar le estaba disputando a la libra esterlina el dominio económico del mundo.

Ahora, China sigue atentamente el devenir del dólar porque tiene enormes cantidades en juego.

Gracias al reciente auge de exportaciones el gigante asiático tiene reservas en dólares estadounidenses valoradas en más de un trillón.

Y eso le da a China un interés "personal" en que el dólar mantenga su fuerza. Pero también le da a Pekín el poder suficiente para socavar la moneda estadounidense, algo que podría conseguir si decidiera cambiar de divisa.

Esto ha sido calificado por un antiguo secretario del Tesoro de EE.UU. como "el equilibrio del terror financiero".

"Se parece a la idea de una disuasión mutuamente asegurada", dice el destacado científico político Barry Eichengreen.

"Esperamos que todo el mundo sea respetuoso con la potencia financiera del otro, y que nadie tenga que utilizar un poder tan destructivo".

Eso indicaría que un nuevo tipo de diplomacia financiera estadounidense tendría que emerger, particularmente hacia los estados del Golfo que no sólo están acaparando dólares, sino también valorando el crudo en "petrodólares".

Una tarea de equilibrista

El gobierno estadounidense está dividido. Los países extranjeros ricos en dólares podrán pedir una moneda estadounidense fuerte, pero eso supone malas noticias para los exportadores de EE.UU., ya que encarece cualquier carro o computadora que se vende afuera.

Por eso durante los últimos seis años el dólar se ha ido dejando caer suavemente: y fue precisamente el dólar más débil el que impulsó la exportación estadounidense.

Jim O´Neill, jefe de investigación económica global de Goldman Sachs, cree que ahora "estamos emergiendo hacia una confusa y un tanto preocupante situación en la que no va a haber un único país que lidere al mundo como lo ha hecho Estados Unidos, ni tampoco con una moneda única".

Así que el próximo inquilino de la Casa Blanca tendrá por delante una delicada tarea de equilibrista.

Si a los países extranjeros ricos en dólares no les gusta lo que está pasando con la divisa estadounidense podrían buscar alternativas.

Y todo el mundo sabe que, al final, el poder del dólar tendrá que decaer a medida que vaya cambiando el balance global del poder económico.

Así que el dólar ya no es la moneda de EE.UU. y el problema del resto.

Ahora es la moneda del mundo y, sobre todo, el problema de EE.UU.

lunes, 3 de noviembre de 2008

El primer satélite venezolano, Simón Bolívar

El primer satélite venezolano, Simón Bolívar, se prepara para entrar esta semana en su órbita geoestacionaria, a 78 grados longitud oeste y a 36 mil kilómetros del planeta Tierra.


Así lo informó el jefe del proyecto Venesat-1, Luis Holder, quien indicó que su posicionamiento ocurrirá esta semana, debido a que el satélite aún se encuentra en su etapa de transferencia o desplazamiento hacia la órbita deseada.

Del mis
mo modo, explicó que una vez que se posicione el Simón Bolívar, los expertos que se encuentran en la base terrena de control central, ubicada en el estado Guárico, procederán a realizar las pruebas de rigor al satélite para demostrar su óptimo funcionamiento.

"Luego de que coloquemos al satélite Simón Bolívar en su órbita, iniciaremos pruebas vinculadas a la operatividad de los sistemas y a todos los equipos en general", adelantó Holder.

Detalló que cuando el satélite venezolano pase exitosamente todas las pruebas protocolares, éste comenzará a transmitir sus señales durante el primer trimestre de 2009, momento para el cual la telemedicina y tele-educación beneficiarán a todos los venezolanos.

Del mismo modo, enfatizó que el área de cobertura que tendrá el primer satélite venezolano incluye a gran parte de Centroamérica, todo el Caribe y Suramérica, y que sus funcionalidades estarán enmarcadas en convenios de cooperación Sur-Sur para fortalecer la integración de los países y favorecer a sus pueblos.

Luis Holder comentó que el ente rector del Simón Bolívar será la Compañía Anónima Nacional de Teléfonos de Venezuela (Cantv), debido a que es un satélite de telecomunicaciones que, además, mejorará los sistemas de telecom
unicación en el país, como la telefonía e Internet.

El lanzamiento del primer satélite venezolano fue realizado el pasado 29 de octubre con total éxito, y desde ese momento inició su camino hasta colocarse en su órbita, un proceso que puede durar hasta 10 días.

Mientras tanto, las pruebas de funcionamiento se extenderán hasta finales de este año para asegurar completamente que está en condiciones de prestar los servicios
sociales para lo que fue creado.


El satélite tiene una vida útil estimada de 15 años, y luego de ese tiempo será removido de la órbita geoestacionaria evitar contaminar el espacio ultraterrestre.


domingo, 2 de noviembre de 2008

Guerra sucia contra el pueblo venezolano

Guerra sucia contra el pueblo venezolano
por Marco Aurelio Rodríguez*
La nueva estrategia de la CIA y sus paramilitares operando en Venezuela consiste hoy en día en lanzar una ola de violencia en los lugares donde residen los sectores populares que constituyen el principal apoyo político del presidente Hugo Chávez. Los ataques y asesinatos que se cometen buscan a engendrar un caos en las bases sociales y demostrar de esta manera la ineficacia del gobierno ante la supuesta criminalidad delictiva. Desde Caracas nuestro corresponsal Marco Aurelio Rodríguez.
Los saboteadores y otros infiltrados implicados en la guerra sucia contra los sectores populares en Venezuela utilizan emblemas bolivarianos o chavistas como medio de camuflaje.

Crónicas de la calma

Después de largos años de violencia callejera asociada a las actividades de la contrarrevolución venezolana una inusual calma invade las calles del país, es la manifestación temporal de la nueva estrategia con que las fuerzas irredentas de la política neoliberal se aprestan a la “retoma del poder”. Pero detrás de esa calma se ve el rostro de una violencia descarnada, que disfrazada de “delincuencia común”, intenta barrenar la credibilidad del gobierno de Chávez.

La oposición y sus aliados externos saben que la seguridad personal ha sido el flagelo más implacable que ha tenido la población venezolana desde hace décadas y es el flanco más débil del gobierno revolucionario. Frente a la escalada delictiva, el Gobierno aprobó la Ley de Policía Nacional, con la que pretende unificar a todos los cuerpos policiales del país, incluyendo a las policías municipales, que aunque sus funciones son de tipo administrativo, quebrantan las disposiciones legales, realizan labores represivas y no pocas veces se han visto involucradas en graves violaciones de los derechos de los ciudadanos; en reciente fecha los periodistas del Canal de la Alcaldía Mayor de Caracas Ávila TV, fueron objeto de agresión con arma de fuego por parte de una de las policías en cuestión.

Desde el año 1998, después de una brevísima “luna de miel” con el gobierno del entonces recién nombrado Presidente de la República de Venezuela, Hugo Chávez, la clase política tradicional inicio una serie de acciones de calle que desembocarían en la toma de la emblemática Plaza Altamira, un enclave del golpismo, desde cuya tarima desfilaban ante las cámaras los oficiales de los diferentes componentes de la Fuerza Armada, que solicitaban la renuncia al Presidente Teniente Coronel Chávez.

Finalmente los oficiales de la Plaza Altamira se vieron involucrados en hechos de gravísima naturaleza, incurrieron en crímenes como violación, asesinato, conspiración, rebelión y su participación culmine desembocó en los sucesos del 11 de abril de 2002, cuando se cristalizó el golpe de Estado y el paro petrolero, planificados por el gobierno estadounidense y ejecutado por los sobrevivientes de la política de la era neoliberal venezolana, que se fundamentó en un pacto de alternancia bipartidista entre Acción Democrática (socialdemocracia) y el Partido Socialcristiano Copey, cuyo ocaso estuvo en manos de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera respectivamente.

Durante la última década la República Bolivariana de Venezuela se vio convulsionada por una ola interminable de movilizaciones, marchas y enfrentamientos, originados por la polarización política entre las grandes mayorías víctimas de la exclusión de los gobiernos de la IV República (1958/1998). Después de las elecciones de 1998, Chávez contaba con 3.673.685, un 56.29% mientras su contendiente más cercano obtuvo 2.613.161, que representaba el 39,97%., esa era aproximadamente la proporción de las movilizaciones, correspondiente a un universo de 6.537,304 de votantes.

Dos años más tarde, en el año 2000 la vorágine de movilizaciones y confrontaciones continuaban; los resultados del referéndum aprobatorio, que puso a prueba nuevamente al Presidente Chávez que se vio favorecido con 3.757.773 votos con el 59,7 % y su rival inmediato 2.359.459 y un porcentaje de 37,5%; en esta oportunidad el número total de personas que acudieron a las urnas fue de 6.288,578.

Evidentemente la estrategia de las confrontaciones de calle no estaba favoreciendo a los planes del Pentágono, pero sin embargo siguieron confiando en las indicaciones de sus especialistas y de sus computadoras. Así que en Venezuela se intensificó la estrategia mediática de los opositores, que aún hoy poseen un control de casi 80% de los medios de comunicación de masas como recurso de apoyo a las marchas.

El año 2004 el Presidente Chávez lanza un nuevo reto – el referéndum revocatorio que se totalizó a su favor con 5.800.629 – 59,10% y la oposición obtuvo 3.989.008 votos -40,64%.

En el 2006 asistieron a las urnas 11.790.397 de venezolanos, de ellos 7.309.080 votaron por Chávez que alcanzó el 62,84 % y 4.292.466 votaron por el representante más destacado de la oposición, que correspondió al 36,9%.

Evidentemente el Pentágono seguía aplicando la receta de las marchas y movilizaciones, al tiempo que los seguidores de la oposición comenzaron a dar muestras de agotamiento, por lo que su participación en las manifestaciones se hizo cada vez menos concurrida.

Entonces los especialistas del gobierno estadounidense sustituyeron el grupo objetivo, que venían utilizando cuyo perfil podríamos caracterizar como adultos de la clase media y los desplazó por los estudiantes de las universidades de la burguesía, que utilizó como ariete mediático en las movilizaciones de la antesala al referéndum de la reforma constitucional, que tuvo lugar en noviembre de 2007. Los estrategas activaron grupos de estudiantes opositores que organizaban un show mediático cuyo ingrediente era la violencia, con ello saturaban el espectro radioeléctrico dándole una gran magnitud a su mensaje perturbador.

La frecuencia de las movilizaciones aumentó en vísperas del referéndum de la reforma de la constitución, cuando la oposición hizo uso de un lenguaje anticomunista, unido a la propaganda engañosa apoyada en un mensaje tremendamente arraigado desde la guerra fría.

El Pentágono usó a los estudiantes de la clase media como sprinters para un final, que aunado a factores tales como lo complicado de la propuesta de reforma constitucional, que generaba confusión entre las filas del chavismo, la mala gestión de los alcaldes y gobernadores, que parecían prometer la eternización de la ineficiencia, materializada en el desmejoramiento de los servicios públicos y finalmente todo lo anterior unido al triunfalismo, que ayudó a desmovilizar a 3 millones de votantes.

Ahora, a diferencia de años anteriores las calles del país se encuentran en calma ¿pero qué clase de calma?
En primer término se destaca la ausencia de manifestaciones públicas. Evidentemente la estrategia actual es la del contraste; ahora el silencio domina la escena, toda la violencia ha sido trasladada desde las avenidas a los barrios populares, donde sin previo aviso ni razón son ajusticiados hombres, jóvenes y niños de la clase trabajadora, con el pretexto del hampa común, aunque en el 90% de los casos se pueden reconocer los rasgos del sicariato paramilitar: lo más frecuente es el asesinato sin motivo identificable, el modus operandi es una pareja de hombres que desde una moto o un carro disparan a una persona a la que se le desconocen nexos con la delincuencia, lo que hace más sensible a la comunidad ante el crimen de una persona que gozaba de su simpatía.

El objetivo: despertar la indignación en las personas que viven en zonas de alta inclinación por el chavismo e inducirles a pensar que “el gobierno es ineficaz en la lucha contra la delincuencia”.

Otro blanco de esta estrategia han sido choféres del transporte público, un grupo de alta sensibilidad, cuya respuesta característica ante los hechos violentos es interrumpir el tránsito de vehículos, tal como sucedió en la ciudad de Valencia en días pasados, y esto coincidió con una serie de asesinatos de indigentes y una ola de rumor echado a correr entre las capas medias, en el que se amenazaba la vida de los jóvenes que se aventurasen a divertirse en horas de la noche.

La prensa de los tres últimos días acentúa la situación con noticias de niños asesinados durante enfrentamientos de bandas y el domingo 19 de mayo Últimas Noticias, un diario de circulación nacional ampliaba detalles sobre los asesinatos de 2 jóvenes más, pertenecientes a las clases populares. Todo parece indicar que la estrategia de las movilizaciones de los grupos de opositores quiere comenzar una nueva etapa, esta vez con el ingrediente de los asesinatos. La oposición ha convocado a una movilización para el día domingo 25 de mayo.

Y aunque las autoridades insisten en la disminución de las estadísticas de delitos y asesinatos, y reflejan un renovado ambiente de seguridad, los medios se niegan a darle cobertura a estas declaraciones, negándoles credibilidad.

La estrategia se ha tornado silenciosa, por supuesto que los medios privados continúan en su trabajo de descalificar cuanta iniciativa emprenda el gobierno de Chávez y sumen abiertamente una posición de apoyo al gobierno colombiano.

Hemos visto en Internet mensajes que exaltan la “conducta intachable de Uribe” y ahora a la clase media antichavista -xenófoba por naturaleza- le ha dado por descubrir desconocidas virtudes en la población colombiana, luego de que durante meses se dieron a la tarea de descalificar en todo sentido la política de registro y entrega de identificación a millones de colombianos que por años se encontraban indocumentados; víctimas del desprecio de que fueron objeto por parte de los gobiernos de la democracia representativa neoliberal.

Fuera de nuestras fronteras las acciones se han tornado más agresivas, el domingo el territorio venezolano fue objeto de una incursión de tropas regulares colombianas, el Ministro de la Defensa Santos lo niega y arremete con el affaire de las computadoras de Raúl Reyes, que cada vez se parece más a los cuentos fantásticos de los embusteros populares, mientras un avión norteamericano sobrevoló la base de La Orchila, un sitio de descanso de los presidentes, que casualmente sirvió de cárcel a Chávez durante las horas en la que lo mantuvieron en cautiverio, en los momentos en que la CIA había contemplado su asesinato.

Los factores progresistas que brindan apoyo a los nuevos procesos democráticos latinoamericanos deben permanecer alertas… Nunca se sabe cuándo el Pentágono puede considerar que la campaña mediática emprendida contra Venezuela ya ha madurado en las mentes de la opinión internacional y que ya pueden iniciar con los bombardeos.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Teorema del segundo mejor


Un punto central que se debe tener en cuenta, que asocié a poco de comenzar a investigar el tema, es que, en forma prácticamente simultánea a los descubrimientos de Nash, dos economistas, Lipsey y Lancaster, descubrieron el denominado "Teorema del Segundo Mejor". Este descubrimiento enuncia que si una economía, debido a las restricciones propias que ocurren en el mundo real, no puede funcionar en el punto óptimo de plena libertad y competencia perfecta para todos sus actores, entonces no se sabe a priori qué nivel de regulaciones e intervenciones estatales necesitará ese país para funcionar lo mejor posible. En otras palabras, lo que Lipsey y Lancaster descubrieron es que es posible que un país funcione mejor con una mayor cantidad de restricciones e interferencias estatales, que sin ellas. O sea que bien podría ser necesaria una muy intensa actividad estatal en la economía para que todo funcione mejor. Lo que se pensaba hasta ese momento era que si el óptimo era inalcanzable porque el "mundo real" no es igual al frío mundo de la teoría, entonces el punto inmediato mejor para un país era el de la menor cantidad de restricciones posibles al funcionamiento de plena libertad económica. Pues bien, Lipsey y Lancaster derrumbaron hace más de medio siglo ese preconcepto. Como consecuencia directa de ello, reaparecen en el centro de la escena temas como aranceles a la importación de bienes, subsidios a la exportación y a determinados sectores sociales, impuestos diferenciales, restricciones al movimiento de capitales, regulaciones financieras, etcétera.

Si combináramos los descubrimientos de Nash, Lipsey y Lancaster, lo que obtendríamos es que no puede establecerse a ciencia cierta, y de antemano, qué resulta mejor para un determinado país, sino que ello dependerá de una gran cantidad de variables. Por lo tanto, toda universalización de recomendaciones económicas es incorrecta. No se puede dar el mismo consejo económico (por ejemplo, privatizar o desregular o eliminar el déficit fiscal) para todo país y en todo momento. Sin embargo, esto es lo que precisamente se ha venido haciendo cada vez con más intensidad, sobre todo desde los años '90, cuando, al ritmo de la globalización, se han encontrado recetas que se han enseñado como universales, como verdades reveladas, que todo país debe siempre aplicar.

La historia la escriben los vencedores

¿Quién no cree, sin casi ningún cuestionamiento el viejo refrán que asevera que "la historia la escriben los vencedores"? Más aún, se suele repetir esa frase una y otra vez. Sin embargo, en pocas ocasiones se tiene una exacta idea de hasta qué niveles de profundidad esto puede llegar a ser verdad. Existe otra frase famosa, que también forma parte del refranero popular. Vale la pena poner ambas en juego dialéctico. Se trata de aquel viejo dicho que asegura que "la realidad supera a la ficción". Si estamos de acuerdo en que ambas aseveraciones generalmente son correctas, no cabe más remedio que comenzar a pensar que la historia —por más doloroso o no que esto pueda resultar— es sólo lo que se habría deseado que hubiera ocurrido. O sea, algo alejado de lo que realmente sucedió. Más aún, es sólo lo que habrían deseado que hubiera acontecido quienes la escribieron, o la escriben, mediante la distorsión de hechos ocurridos en la realidad. Muchas veces les resulta necesario a los vencedores interpretar de forma cambiada los hechos, silenciar espinosas cuestiones ocurridas o, incluso, generar de la nada la historia. Precisamente por eso bien se puede pensar, siguiendo hasta sus últimas consecuencias el juego dialéctico de esas dos verdades populares, que si algo no está escrito en los medios masivos de comunicación o en abundante bibliografía, y no forma parte del "saber mayoritario", entonces no ocurrió, no pasó, no es verdad. La versión de un suceso divulgada por los medios masivos de comunicación es precisamente lo que se conoce como historia.